Objetivos del proyecto

    Un número creciente de mujeres y hombres trabajando incansablemente para eliminar toda la violencia

En línea con el Objetivo de Desarrollo del Milenio número 3 de las Naciones Unidas, este es un proyecto a largo plazo. Sin embargo, el objetivo del proyecto inicialmente es trabajar con las organizaciones no gubernamentales (ONG) de la región de los Grandes Lagos de África, para desarrollar los ingredientes que pueden contribuir a generar una nueva visión sobre lo que significa ser un hombre o una mujer, sobre lo que se puede conseguir cuanto hombres y mujeres trabajan juntos: cristalizando una nueva asociación entre los géneros que honre la fuerza, la riqueza y la nobleza que es inherente a ambos.

No hay lugar para la violencia de género dentro de tal actitud. Por lo tanto, el desafío no consiste en atacar a las comunidades con hechos y cifras sobre los beneficios de la igualdad y de unas mejores relaciones entre los géneros, sino en ayudar tanto a los hombres como a las mujeres a hacer evolucionar sus percepciones hasta un punto en el que puedan apreciar ambos géneros y darse cuenta de que la comprensión y el trabajar juntos son más eficaces que el seguir manteniendo la ignorancia y la brutalidad.

Por lo tanto, el proyecto ofrece un paquete de educación y capacitación (para ambos géneros) que:

  • fomenta el valor y el respeto por el otro,
  • aborda los obstáculos comunitarios profundamente arraigados que, según las pruebas, aparecen sistemáticamente dondequiera que se encuentren abusos de género, desigualdad de género y conflictos armados.

Nuestra estrategia – que implica i) buscar el remedio como principio básico en lugar de diluir los esfuerzos repartiendo la culpa, ii) preparar tanto a los hombres como a las mujeres sobre las cuestiones relacionadas con el respeto de género, iii) demostrar cómo la comunidad puede obtener un cambio positivo sin costo alguno y iv) incluir a los hombres en el remedio- ha demostrado ser mucho más eficaz de lo que la sabiduría común podría sugerir.

Los resultados son tangibles: en 2006, ONGs en Kisii, en Kenia occidental, con la asistencia de Feminenza, llevaron a cabo una actuation en varias aldeas para que los hombres examinaran todas las tareas realizadas en el marco de las actividades cotidianas de sus aldeas y determinaran (para cada tarea) si eran hombres o mujeres los que históricamente habían tenido que realizar esas tareas. Al final del proceso los hombres se dieron cuenta de que las mujeres llevaban una carga mucho mayor; respondieron aceptando encargarse de una mayor carga agrícola, y tomando en serio por primera vez la necesidad de un pozo en la aldea, para aliviar la carga de las mujeres. Hubo una reducción directa de las violaciones, la violencia en el hogar, el abuso del alcohol y la delincuencia juvenil después de estas sesiones.

Se puede hacer.