Allí donde no hay perdón, las heridas no pueden sanar
(Los 7 Pilares del Perdón)

El perdón es un asunto complejo. A menudo la gente pregunta: ¿Por qué debo perdonar? ¿Cómo puedo perdonar? ¿Cuál es la relevancia del perdón en una situación donde el conflicto que generó las heridas aún está vigente? ¿Cuál es la relación entre el perdón y la justicia? Si perdono, seguramente condonando las acciones terribles que han ocurrido y permitiendo así que continúen.

El no perdonar se ha convertido en una actitud aceptada en la cultura, tradición e ideología imperantes. Se le llama venganza, la conocida ley del ojo por ojo, diente por diente. Como resultado podemos terminar aislándonos de nuestros amigos, familia y seres queridos. A mayor escala, podemos acabar justificando el asesinato a pequeña o gran escala, ajustando cuentas que tienen cientos de años de antigüedad. En algunos países estos actos de violencia se llegan a considerar incluso honorables. Y sin embargo, muchas personas que acompañan a personas en su lecho de muerte comentan que uno de los terrores mas potentes que aparecen en esos momentos no es el dolor físico, sino el dolor emocional asociado de lo que no han sido capaz de resolver, lo que no han podido perdonar. Al parecer, al final nos alcanza a todos nosotros.

No tenemos porque quedarnos atrapados en el pasado. Hay un camino diferente, un camino que nos ayuda a reencontrarnos con nuestra inherente humanidad, donde podemos encontrar comprensión, compasión y esperanza en lo que nos deparara el futuro, y una verdadera liberación de las ataduras del pasado, ya sea que necesitemos perdonarnos a nosotros mismos o a perdonar a otros.

Los 7 Pilares del Perdón

Una pregunta que se plantea a menudo cuando se habla del perdón, ¿cómo comienzo realmente el proceso de perdonar? ¿hay alguna cosa práctica que pueda hacer para iniciar ese proceso? A través de los 7 Pilares del Perdón, Comprensión, Libertad, Remedio, Calidez, Elevarnos, Esperanza y Seguir adelante, Feminenza ha creado un proceso práctico, por el que se puede avanzar paso a paso, y que puede ayudar a encontrar ese camino hacia el perdón. Este trabajo reconoce que el perdonar es un proceso a largo plazo, y que ese proceso es distinto para cada persona. Puede ser un viaje corto o largo, puede durar unos pocos días o una vida entera. El perdonar no es una obligación, uno no tiene que perdonar, puede incluso que haya situaciones que uno no pueda llegar a perdonar nunca. El programa desarrollado por Feminenza proporciona herramientas que permiten a cada uno de nosotros, si es que así lo decidimos, empezar a recorrer este camino. ¿Cómo desarrolla una persona, por ejemplo, la habilidad de dejar ir el dolor asociado con un recuerdo? ¿o cómo se puede llegar a entender que una persona es mucho mas que sus actos? ¿cómo podemos llegar a separar a la persona que nos hirió del acto que generó la herida, y con ello permitir que ambas personas, la que sufrió la herida y la que la provocó, puedan seguir adelante con sus vidas? ¿cómo es posible, de verdad, dejar atrás el pasado, y así poder enfrentarnos a lo que el futuro nos depara con esperanza?

Los 7 Pilares del Perdón ofrecen el acceso, a un nivel muy personal, a nuestra capacidad para perdonar, y así poder alejarnos del circulo vicioso que conduce al dolor, la venganza y la violencia.

Que Ofrecemos
Hay diferentes opciones para experimentar el trabajo sobre el perdón desarrollado por Feminenza:

  1. TALLERES ENFOCADOS EN UNO O VARIOS DE LOS 7 PILARES DEL PERDÓN

Actualmente se organizan talleres sobre el perdón, previa solicitud, en los Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, Holanda, Alemania, Gran Bretaña, Irlanda, Grecia, Turquía, Israel y Kenia.

Ejemplos de estos talleres en el pasado son:

  • Una serie de talleres de un día de duración que se ofrecieron mujeres sin hogar dentro del programa Cascade Women´s Program, en Seattle, Washington, EEUU.
  • Talleres sobre los 7 Pilares del Perdón como parte de un curso de 1 año sobre el papel del perdón en el entorno de la educación, para profesores del Gordon Teachers Training College en Haifa, Israel
  • Talleres dentro de un programa de dos años sobre Liderazgo para Mujeres Jóvenes y Adolescentes en Peekskill, Nueva York, EEUU
  • Talleres de un día para mujeres refugiadas en Dinamarca.
  1. UN TALLER DE 3 DÍAS DENTRO DE NUESTRO PROGRAMA DE 5 DÍAS SOBRE LA SUPERACIÓN DEL TRAUMA

Este taller de tres días se ha ofrecido con éxito a grupos y comunidades que han estado expuestas durante años, a veces décadas, a niveles de conflicto y violencia muy severos.

En el taller se trabaja con los participantes para:

  • Entender el camino hacia el perdón y el impacto que esto tiene en la reducción de los síntomas del trastorno de estrés postraumático (PTSD, Post-Traumatic Stress Disorder en inglés)
  • Dejar atrás el pasado
  • Alejarse, uno mismo y otras personas en su entorno, del ciclo vicioso de la violencia y la venganza, ‘re-humanizando’ al otro.
  • Fomentar la empatía y la comprensión mutua en la comunidad, crear confianza.

El proceso del perdón ayuda a los participantes a enfrentarse a situaciones dolorosas del pasado, a la culpa o la vergüenza que estas conllevan. En el taller se trabaja como mirar al pasado desde nuevas perspectivas, lo que ayuda a los participantes a liberarse de las ataduras de experiencias pasadas, a actualizar la historia que se cuentan a si mismos, y finalmente a elegir vivir en el presente y en el futuro, y no en el pasado.

Ser capaz de perdonar a los demás

Participantes que han sufrido malas experiencias, o se han sentido engañados, quizás después de la ruptura de una relación, incluso aquellos que han sufrido situaciones de extrema violencia – violación, tortura, abandono – expresan con frecuencias un cambio significativo en su interior después del taller. Pasan de ‘nunca perdonaré a quien me hizo daño’, y terminan con ‘perdonar es un acto de empoderamiento, me hace sentir que soy yo quien decide como vivir mi vida, libre de las ataduras del pasado’

Ser capaz de perdonarse a uno mismo

Es muy frecuente que algunos de los participantes en nuestros talleres se sientan responsables, a veces con razón, a veces sin ella, de haber causado daño a otras personas, incluso siendo ellos también víctimas de las situaciones de violencia que viven en su entorno. Las situaciones son muy variadas. En un extremo de la escala, pueden simplemente haber tomado una decisión desafortunada en un momento de su vida, con consecuencias muy dolorosas. En el otro extremo, puede que hayan cometido, forzados por las circunstancias o no, actos de extrema violencia (por ejemplo, en zonas de guerra). En estos casos es importante que además de llegar a perdonar a otras personas, se puedan perdonar a si mismos y acepten la responsabilidad de sus actos. Es lo que los expertos han dado en llamar herida moral: “llevar a cabo, no prevenir, ser testigo o descubrir actos que transgreden creencias y expectativa morales profundamente arraigadas”. A diferencia del Trastorno de Estrés Postraumático, que surge del miedo, el daño moral es una violación de lo que cada uno de nosotros considera correcto o incorrecto. Es como un moretón en el alma, parecido a la pena o al dolor, con un impacto duradero en los individuos y en sus familias.

El impacto del trabajo con el perdón tiene en las comunidades y los grupos mas vulnerable

Entre los años 2015 y 2017 se llevaron a cabo una seria de talleres en Kenia, en los que participaron ex-miembros de bandas delictivas, mujeres jóvenes y adolescentes victimas de violencia de género, lideres de organizaciones locales y trabajadores sociales en comunidades afectadas por la violencia. Una amplia mayoría de los participantes de los talleres llegaron a compartir, en alguna etapa del proceso, un acontecimiento traumático o profundamente perturbador que los había dejado muy necesitados de curación. Algunos de los participantes habían participado de forma directa o habían sido testigos de muchos actos de una violencia aterradora y brutal. Otros eran supervivientes de abusos, violaciones, torturas horribles, encarcelamiento ilegal. Muchos de ellos eran a la vez víctimas y verdugos.

Comprobamos que en cada uno de los talleres que llevamos a cabo, después de un par de días inmersos en el trabajo sobre el perdón, muchos de los participantes nos contaban que sentían como el perdón se estaba convirtiendo en algo cercano, que sentían que podían utilizarlo de forma efectiva en sus vidas para iniciar el proceso de curación en ellos mismos y en sus comunidades. En algunos de ellos el cambio que experimentaron fue notable. Por ejemplo, uno de los participantes empezó de forma activa a buscar a miembros de su familia con los que no había vuelto a hablar en años para intentar reconciliarse con ellos. Ex-miembros de bandas delictivas contaban como hasta entonces habían pensado que la venganza era el único camino posible: era una forma de vida. Algunos de ellos decidieron volver a sus comunidades para explicar que el perdón es un camino mejor que la venganza, en algunos casos teniendo que enfrentarse a antiguos asociados en circunstancias muy difíciles. Miembros del clero de las religiones cristiana y musulmana participaron en discusiones abiertas sobre la necesidad de ofrecer a sus comunidades las verdaderas enseñanzas del perdón que se encuentran en la Biblia y en el Corán.

Para los trabajadores sociales y lideres de las comunidades de base que trabajan lograr una mayor cohesión social y reducir la violencia, este trabajo en busca del perdón contribuyó a crear relaciones mas sólidas entre los participantes del taller que se transmitió al resto de la comunidad. También les proporciono conocimientos, herramientas practicas y actitudes diferentes con las que poder hacer su trabajo de forma mas eficaz.

Los estudios mas recientes muestran sin lugar a dudas que el tratamiento de las comunidades atenazadas por la violencia es un requisito imprescindible para romper el círculo viciosos del trauma y la violencia. Víctimas de violencia tienden mas probabilidades de convertirse en autores de actos violentos mas adelante. Por otro lado, el tratamiento del trauma de las víctimas de violencia contribuye significativamente a promover el perdón y la reconciliación dentro de la sociedad.

  1. TALLERES PARA FORMAR A PERSONAS INTERESADAS EN OFRECER EL MATERIAL DEL CURSO DENTRO DE SUS ORGANIZACIONES.

Este programa de capacitación de 9 días de duración se ofrece en todo el mundo. El último taller de estas características tuvo lugar en Agosto de 2017, en Correymeela, Irlanda del Norte.

Llegar a ser una persona acreditada para dar el Taller de Perdón o para utilizar las técnicas que se enseñan en el taller a nivel profesional requiere un proceso de certificación, y implica un entrenamiento muy específico de la mente, el corazón y la voluntad. Se capacita a mujeres y hombres y luego se les orienta individualmente para que establezcan un proyecto en su comunidad. A cada uno de ellos se le asocia un tutor que ayuda y evalúa su actuación durante la ejecución del proyecto. Los proyectos pueden ser muy variados, desde trabajar con mujeres y niñas afectadas por trauma, o con jóvenes vulnerables o refugiados, hasta incluir el perdón dentro de las escuelas y ver que papel juega en la educación. La necesidad de perdonar es un tema que nos afecta a muchos niveles y es aplicable a todos los seres humanos, independientemente de sus circunstancias, sus creencias o sus experiencias previas.

El papel del perdón en la resolución de conflictos

El perdón siempre ha formado parte de las estrategias utilizadas para promover la reconciliación en las comunidades afectadas por una violencia continuada. Y aún así, a menudo existe la percepción de que el perdonar no es realmente necesario y no es suficiente para solucionar los complejos problemas geo-políticos y económicos subyacentes que son los responsables de la violencia. De hecho, mas de una persona ha hecho notar que el ‘predicar el perdón desde el púlpito’, forzando a la gente a perdonar a sus agresores puede hacer mas daño que bien. Pero el perdonar no es una idea nueva, y tampoco proviene exclusivamente de la religión cristiana. En muchas sociedades tradicionales, el papel del perdón era un método probado y comprobado para restaurar la paz. Era un medio para evitar que las agresiones entre individuos se conviertan en hostilidades entre sus familias y que las hostilidades familiares se convirtieran en guerras entre los miembros de los diferentes clanes o tribus. El perdón impedía que el odio se propagara.

Hoy en día, muchos conflictos se caracterizan por ser el resultado de la manipulación de animosidades muy arraigadas, reforzados por altos niveles de violencia y la experiencia directa de atrocidades. En muchas ocasiones, son patrones psicológicos y culturales, y nos los hechos específicos que iniciaron el conflicto, los responsables de impulsar y sostener el conflicto. En este contexto, entender como uno recorre el camino del perdón, y lo que ello implica, puede ser de gran ayuda para neutralizar el conflicto, se trata de gestionar y elegir deliberadamente modificar las actitudes de uno.  Hay que ser capaz de separar a la persona de los actos que se han cometido, dejar de cultivar la sensación de agravio y victimización con respecto a esos actos y esas personas,  y con ello detener el flujo de retórica vitriólica que mantiene el conflicto activo, para poder así empezar a tomar iniciativas para establecer relaciones colaboración mas decentes y constructiva.

COMO EMPEZÓ Y COMO CONTINÚA

El trabajo de Feminenza con el tema del perdón se inició en 2006 en Nairobi, durante una conferencia internacional de cuatro días de duración, celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nairobi, titulada “Humanidad y género”.

En 2007 publicamos el libro Los 7 Pilares del Perdón, y en base a ello, en 2007 se celebró en Nairobi una conferencia llamada Como encontrar el Perdón, la Reconciliación y la Paz, en la que participaron refugiados de Ruanda, Burundi y la Republica Democrática del Congo, y que tuvo unos resultados muy alentadores.

En el periodo 2008-2010 se organizaron diferentes talleres en Grecia, Israel, Gran Bretaña y los Estados Unidos.

En 2009, y con el soporte financiero de UN WOMEN, organizamos unas jornadas de formación en las que participaron 23 mujeres pertenecientes a organizaciones locales de base, supervisamos 13 proyectos y pusimos en marcha nuestro primer programa de 4 años en Kenia, dirigido a localidades del Valle del Rift, donde tuvieron lugar el 87% de las muertes relacionadas con la violencia que desencadenó después de las elecciones de 2008. La labor fue muy bien recibida. Mas información sobre este proyecto se puede encontrar en el informe UN WOMEN pilot project.

 

Nuestro trabajo ha continuado y sigue presente en Kenia, con talleres llevados a cabo con líderes locales y con el proyecto DREAMs que se centra en mujeres jóvenes.

En 2010 participamos en un encuentro sobre el perdón, organizado por la sinagoga B’nai Jeshurun en Nueva York, que culminó con un debate interreligioso sobre el perdón, con lideres de las comunidades judía, cristiana y musulmana de Nueva York, que habían sufrido las consecuencias del 11 de Septiembre.

Conciertos en Inglaterra, así como otros eventos de recaudación de fondos en diferentes países donde Feminenza tiene grupo propio, han contribuido a financiar nuestros proyectos.

El trabajo sobre el perdón se esta incorporando actualmente en un curso de un año, sobre el papel del perdón en el entorno de la educación, para profesores en el Gordon Teachers Training Collegue en Haifa, Israel.

Para más información sobre nuestros programas de Perdón y cómo acceder a ellos, por favor envíe un correo electrónico a: The Forgiveness Faculty.

Testimonios de participantes

Testimonios obtenidos en el taller del Perdón llevado a cabo en Corrymeela, Irlanda del Norte, en 2017

Las herramientas y técnicas que nos ofrecieron en el curso fueron de una gran ayuda para mi, porque eran muy prácticos y las puedo utilizar en mi día a día. Por ejemplo, ¿cómo mantener lo mejor del otro dentro de mi?. Esta técnica fue una revelación para mi porque, a pesar de haber oído la frase muchas veces, no sabía que podía llegar a hacerlo de forma practica y el enfoque adoptado durante el curso me permitió hacerlo cabo de forma segura y eficaz
Hubo momentos donde el conflicto estaba a punto de estallar, algo me frenó y me recordó lo que ahora llamo “los mensajes de la actitud del perdón”. Noto que ahora que soy capaz de observar las cosas que me pasan desde otros puntos de vista, como si tuviera mas ‘ojos´ mirando a la misma situación.

Testimonios de participantes en el taller de Curación del Trauma llevado a cabo en Kenia, en Junio de 2015.  Este taller formaba parte del proyecto Kenya Tuna Uwezo, coordinado por la organización Global Communities.

Lo que a aprendí es que hay ejercicios, cono el del hablar al espejo, donde se practica como llegar a perdonar. Las personas que nos dieron el taller, ustedes son mis mentores. El perdón es complejo. Aprendí que si realmente amas la paz, debes ser capaz de hablar con tus enemigos. Así que después del taller hablé con mis enemigos y le dije que los perdonaba. Se quedaron muy sorprendidos y se quedaron allí, parados, con armas que ya no usaban
También me di cuenta que lo que otros sienten, yo también lo siento. En una discusión con mi esposa, le dije, te perdono. Ella se quedo muy sorprendida.
Durante mucho tiempo he estado tomando analgésicos todos los días para poder lidiar con el estrés, el miedo y el trauma, y muchas cosas que pesaban en mi conciencia. Pero en los últimos dos días del taller, deje de tomar mis pastillas, ya no las necesitaba
La paz empieza en uno mismo. No había sido capaz de perdonar a mi padre durante muchos años. Después del taller hice un viaje al pueblo donde vive mi padre y nos perdonamos el uno al otro. Mi padre derramó muchas lagrimas de alegría durante nuestra conversación

Reflexiones de mujeres jóvenes y adolescentes que participaron en un taller de Curación del Trauma dentro del proyecto DREAMS Initiative, coordinado por Global Communities, en Kenia, Junio de 2016.

Ellos (otras personas) dijeron que no se podía hacer, que el dolor nunca se iría, pero yo puedo decirles que mi dolor se ha ido. Se puede hacer
Tenemos que seguir adelante con nuestras vidas. Porque hay un montón de cosas por las que estoy pasando, pero no solo me han pasado a mi. Hay otras chicas hay afuera que también lo han pasado mal. Yo me prometo a mi misma que voy a trabajar duro para llegar a ser lo que quiero ser en el futuro.

Testimonios de participantes en los cursos del Perdón llevados a cabo en el Teacher´s College, en Israel.

Profesionalmente, este curso debería ser obligatorio para todos los educadores, donde quiera que trabajen. Salimos del curso siendo mejores mujeres, juzgando menos a los demás, mas comprensivas y entendiendo mejor como funcionan las cosas, y esto nos hace mejores profesoras, mas conscientes de quien somos y de nuestras debilidades. Desde esta posición, con un mejor conocimiento de quienes somos, podemos ser mas eficientes a la hora de identificar las etapas de desarrollo personal y espiritual en las que se encuentras nuestros alumnos, lo que nos permite ayudarles a tomar decisiones mas acertadas y adquirir una mayor experiencia. Este es un curso único. Sus contenidos deberían ser obligatorios para todos los educadores en todo el mundo y la humanidad en general. ¡Que gran regalo!

Testimonios de participantes en el proyecto de Liderazgo para adolescentes, llevado a cabo en Nueva York

Una de las cosas que me llevo conmigo es lo que aprendido sobre el perdón. Aprendí que si guardo rencor, nunca seré feliz, y empezare a pensar en como vengarme. Una de las cosas que mas odio de mi misma es que le doy muchas vueltas a las cosas. Es como si no pudiera dejar de pensar en lo que me ha pasado y acabo pensando yo misma en hacer cosas malas. Pero desde que he aprendido como perdonar y dejar de aferrarme al pasado, siento que soy una persona mas feliz, y esto muy contenta de haber aprendido a perdonar. Ahora tengo en cuenta los sentimientos de las otras personas e intento ponerme en su situación para ver si soy capaz de ver las cosas desde su punto de vista.

Reflexiones de participantes del taller de Curación del Trauma llevado a cabo en Nakuru, en Kenia, 2017

El perdón es un talento. El perdón no espera nada. Llega de forma natural, sin que la persona gane nada con ello
Me perdono a mi primero. Soy otra persona, he cambiado, he nacido otra vez. Soy un hombre nuevo.
The bearer of flowers has fragrant hands,
we came here each soiled from rots in our souls
that refused to clean, clinging and stinking.
Feminenza came, Eileen, Mary and Peter,
the fragrance of freedom in your wake,
like magic dissolving even the toughest stains on our souls.
In humility, softly, gently you reached into the recesses of our souls
and gave us hope and self-belief.

We are forever thankful to you for this life-giving experience.
We were like wilting flowers, poisoned, slowly dying
but your words gave us the belief to wake up
and start pumping life into our dying veins.
An Elixir is what you guys are, a gift from God
with a simple message of forgiveness
yet with far reaching impact on our personal lives.

You have taught me to heal, I will teach others.
You have given me belief, I will propagate that belief.
You have taught me forgiveness, I have forgiven,
I will forgive, I hope I will be forgiven,
but it does not really matter because I have let go,
I’m a clean slate, I can write a new chapter.
Thank you.
Poem by Clive (after the Forgiveness process in Kenya, June 2015)